By Fernando Perez

The need to reflect on human mobility, is very relevant in these challenging times in all countries of the world and, of course, in the United States of America.

My experience was very exciting to see the different efforts that are being made in Denver and New Mexico, by different members of our churches that make up the MSMC.

The impact that it caused to see three young Mexicans, a young man and two young women called “dreamers” touched my heart to hear their feelings in relation to their situation in the midst of a society that increasingly causes fear in the presence of white culture, although They call themselves Christians. They, the dreamers, feel that they are “nothing, not anyone.” However, they did not talk about young people who do not have a job or study for lack of documents. Are they the emptiness of society? The Gospel of Matthew 5: 3, the “Blessed are the poor in spirit,” presents us with people like these young people who have nothing, no identity in this country and cannot be people because they have nothing in between an affluent society!

The Anabaptists / Mennonites, we have the great opportunity to be a blessing to these poor in spirit. Thank God for all the brothers and sisters who work for the poor and needy (Mt 25:35).


Mi Experiencia en la Conferencia de Inmigración

Por Fernando Perez

La necesidad de reflexionar sobre la movilidad humana, es muy pertinente en estos momentos desafiantes en todos países del mundo y, por supuesto, en los Estados Unidos de América.

Mi experiencia fue de gran emoción al ver los diferentes esfuerzos que se están realizando en Denver y en Nuevo México, por parte de diferentes miembros de nuestras iglesias que conforman la MSMC.

El impacto que ocasionó ver a tres jóvenes mexicanos, un hombre joven y dos mujeres jóvenes llamados “dreamers” conmovieron mi corazón al escuchar sus sentimientos en relación a su situación en medio de una sociedad que cada vez ocasiona miedo frente a la cultura blanca, aunque se llamen cristianos. Ellos, los dreamers, sienten que no “son nada, ni nadie”. Sin embargo, no hablaron de los jóvenes que no tienen ni trabajo, ni estudian por falta de documentos. Son el vacío de la sociedad? El evangelio de Mateo 5:3, los “Bienaventurados los pobres en espíritu”, nos presenta a personas como estos jóvenes que son los que no tienen nada, ni su identidad en este país y no pueden ser personas porque no tienen nada en medio de una sociedad opulenta!

Los Anabautistas/Menonitas, tenemos la gran oportunidad de ser bendición a estos pobres en espíritu. Gracias a Dios por todos los hermanos y hermanas que trabajan por el pobre y el necesitado (Mt. 25:35).